En el histórico poblado de San Felipe de Jesús, la velación de la Virgen de Soledad es uno de los actos más solemnes que preceden la Semana Santa.
La Virgen de Soledad simboliza el momento de profundo dolor que vive María tras la muerte de Cristo. Su imagen suele representarse vestida de negro, reflejando el luto y la tristeza de una madre que ha perdido a su hijo.
Durante la velación, el templo se convierte en un espacio de contemplación donde los fieles pueden acercarse a la imagen para orar y meditar. La decoración del altar suele destacar por su elegancia y sobriedad, resaltando el carácter solemne de la advocación.
Para muchos devotos, visitar esta velación es una tradición familiar que se ha transmitido por generaciones.

