En Antigua, la fe también se degusta. Durante estos días, la dieta cambia radicalmente evitando las carnes rojas.

  • El Bacalao a la Vizcaína: El rey de la mesa. Pescado seco preparado con tomate, alcaparras, aceitunas y chiles.

  • Molletes y Torrejas: Pan dulce relleno de manjar (molletes) o simple (torrejas), envuelto en huevo y sumergido en un almíbar de panela, canela y pimienta gorda.

  • Pescado Seco Forrado: Tiras de pescado seco envueltas en huevo frito, servidas usualmente en un recado de tomate.

  • Frescos de la época: El fresco de Chinchivir, fresco de Chilacayote, el de Súchiles son de  los favoritos para mitigar el calor del mediodía.

  • Dulces Antigüeños: Canillitas de leche, higos en miel y camote.

  • Garbanzos en miel: Los Garbanzos en miel se cocinan con panela, canela y especias, convirtiéndose en uno de los dulces más populares de la temporada.

  • Empanadas de manjar: Las Empanadas de manjar son elaboradas con masa suave rellena de crema dulce y espolvoreadas con azúcar.

  • Pacayas envueltas en huevo: se preparan envueltas en una mezcla de huevo batido y se fríen hasta obtener una textura crujiente por fuera y suave por dentro. Generalmente, se acompañan con una salsa de tomate casera y arroz.
  • Tamales de Viaje: es un tamal tradicional de masa de maíz, compacto y sin recado, diseñado para conservarse por varios días.
  • Curtido: Se elabora con repollo picado, zanahoria rallada, cebolla y chile, todo encurtido en vinagre con especias.Su textura crujiente y sabor avinagrado equilibran la untuosidad de los platos fritos y realzan el sabor de las comidas típicas.